jueves, 20 de agosto de 2026

Recomendaciones de Enrique Patín Veloz.·. a los Aprendices Iniciados

 

Empéñate en participar en todas o en algunas de las actividades sociales de tu logia, y como no podrás cultivar una fraternidad íntima y cordial con todos, reúnete frecuentemente, dentro o fuera de la logia, con los hermanos que tengan más afinidad contigo y forma con ellos un grupo fraternal. Lo que más une a los hombres son los intereses comunes y los vínculos afectivos. Procura que todos los que constituyan tu grupo tengan unas mismas aficiones. Los amantes de cualquier rama del arte, del deporte, de la ciencia etc. pueden hacer un grupo fraternal perfecto porque el interés común que hay entre ellos los mantendrá unidos. Los grupos fraternales mejores sólo se logran cuando entre sus miembros existen vínculos familiares, espirituales o políticos. O cuando reina entre ellos cierta igualdad espiritual, social, cultura, intelectual etc. Hoy por hoy, la mejor fraternidad sólo aparece en grupos pequeños y homogéneos.

Si logras formar un grupo así proponles a sus integrantes un programa de actividades que debe abarcar: comidas en común, tertulias, audiciones musicales, prácticas deportivas etc.

Interésate en que tu logia felicite a todo hermano que por algún motivo merezca ser felicitado. Aboga porqué entre los hermanos de tu taller y los de otros templos se cultiven relaciones por correspondencia y se hagan visitas de cortesía.

Y esfuérzate porque tu logia cultive las más cordiales relaciones con todas las sociedades fraternales del país. Y, finalmente, si te consideras con vocación fraternal, ingresa en la Comisión Fraternal de tu logia y participa en sus actividades.

Asiste a los actos culturales de tu logia. Aboga porque la Comisión Cultural de ella desarrolle un buen trabajo, y si te gusta esa clase de actividad, participa de lleno en la misma. Empéñate en que dicha comisión esté integrada por valiosos elementos. Pide que cada mes se impartan nuevas enseñanzas y que se le informe a la logia de las últimas novedades culturales. Y si acaso posees cualidades intelectuales o artísticas, intervén activamente en la vida cultural de tu logia.

Si te agrada el trabajo asistencial y te consideras con vocación para el mismo, une tus esfuerzos a los de la Comisión Asistencial (Hospitalario) de tu logia y participa en sus visitas y ayudas a los hospitales, asilos o reformatorios. Y, aparte de lo que dicha comisión pueda hacer, tú, por tu cuenta, realiza el mayor bien que puedas.

Si te placen las actividades cívicas, ingresa en la Comisión Cívica de tu taller, y uniendo tus esfuerzos a los suyos; procura realizar una buena labor. Intervén en las conmemoraciones que de los grandes acontecimientos históricos haga tu madre logia y ayuda a las mismas de manera intelectual, social o económica, cuando no puedas hacerlo así, asiste a esos actos y procura que otros vayan también. Lo importante es que en ese sentido hagas algo. Enseña a los profanos lo que son los servicios públicos, lo que son las leyes, lo que es la constitución, cuál es la mejor forma de cumplir con la Patria, de desempeñar un cargo público, de contribuir a la limpieza de la ciudad, de tratar la propiedad pública etc. etc.

Si te gustan los deportes, que es lo más probable, ingresa en la Comisión Deportiva de tu logia. Intervén en sus actividades. Aboga porqué la juventud masónica practique diversos deportes. Y esfuérzate en que la logia patrocine campeonatos de diversos géneros.

Ora diariamente. Lee la Biblia, que es la Gran Luz de la Masonería. Medita sus enseñanzas. Y si acaso no te agrada la misma, elije cualquier obra similar. Reza solo o en compañía de otros. Las oraciones colectivas son muy efectivas y provechosas. No desdeñes las mismas. Y reza por la paz mundial, los enfermos, los afligidos, los desvalidos etc.

Si te agrada la política masónica, prepárate para intervenir en la misma. Estudia las leyes masónicas. Lee un buen tratado político. Aprende a discutir y exponer tus ideas.

Y esfuérzate en que la política masónica de tu logia se rija por la moral y los principios masónicos. Evita la politiquería masónica, porque es inmoral y mezquina, y huye de ésta como de la peste, porque cuando se apodera de una logia la degenera y la extravía. Procura que en la Masonería impere una sana política superior a la que prevalece en el mundo profano. Empéñate en que sea una política decente. Y si no puedes lograrlo, apártate de ella.

Dedícate a otras actividades masónicas y aguarda mejores tiempos. Y si acaso te toca la suerte de ser electo para un cargo, desempéñalo con honestidad y procura desde el mismo servir a la masonería y a la humanidad de la mejor manera posible.

Es necesario que en cada logia haya personas que se encarguen de las labores administrativas y es conveniente, además, que se celebren tenidas administrativas, pero lo triste y lamentable es que haya logias que se dediquen únicamente o de manera principal a los asuntos administrativos. La masonería no es administración de logias, politiquería barata o prácticas ocasionales de filantropía. Reducir la actividad masónica a lo anterior es desnaturalizarla y rebajarla.

Fuente: Patín, Enrique. Guía del Aprendiz. Ciudad Trujillo (Santo Domingo), RD. 1961