lunes, 27 de abril de 2026

La actividad masónica

 Trazado de Enrique Patín Veloz M.·. M.·.

 

La necesidad de mejoramiento que todos sentimos, en mayor o menor medida, origina la acción perfectiva, y una acción es de esta índole cuando mejora a su autor, a otra persona o a ambos.

Una actividad se convierte en un arte cuando se ejecuta de acuerdo con principios y reglas. Por eso la actividad perfectiva cuando se hace con sujeción a ciertas reglas o principios constituye el arte masónico o Masonería, porque la Masonería es el arte de mejorarse a sí mismo y a los demás.

La imperfección crea dolor, aflicción, trastornos, conflictos, desórdenes, atrasos y limitaciones. La historia demuestra que si el hombre actual es en ciertos aspectos más feliz que su antepasado cavernario es por la perfección que ha logrado. El ser humano es perfectible y sus posibilidades de mejoramiento son ilimitadas. Siente la necesidad de ser feliz y presiente que el perfeccionamiento es el camino que conduce a la felicidad. Los sabios están plenamente convencidos de esta verdad y desde los más remotos tiempos vienen laborando por el mejoramiento en todos sus aspectos.

Si se examinan las grandes religiones se verá que todas exigen de sus fieles un mejoramiento espiritual como requisito previo para alcanzar la gloria prometida. Con la filosofía y la ciencia ocurre otro tanto porque la una y la otra cifran en el mejoramiento del conocimiento o de la razón el logro de la dicha añorada.

El mejor camino que conduce a la felicidad es el mejoramiento. No importa que la felicidad que se anhele sea de este mundo o del otro, sea mística o síquica, material o espiritual, moral o social, siempre ha de lograrse merced a un perfeccionamiento.

La actividad masónica es individual o social, según se refiera a uno mismo o a los otros, y educativa, política, cívica, artística, científica, religiosa o filosófica, según sea la naturaleza de la misma, y ha de tener como fin último el mejoramiento del hombre. Ha de ser fraternal y ética. Debe ejercerse con la ayuda de la cultura. Ha de aplicarse sin discriminaciones de ninguna especie. Ha de ser evolutiva o progresiva. Y los métodos o medios que ha de usar son: la educación, la técnica, el trabajo, el servicio, las reformas legislativas, la cultura, la devoción, el estudio, la meditación, el patriotismo, etc.

Por todo lo que antecede te habrás podido dar cuenta de lo que es la acción masónica y de cómo la misma puede ser ejecutada de diferentes maneras, en cualquier lugar, ya que no requiere una vida extraordinaria ni exige prácticas que se salgan de lo común o corriente.

Debes sacarles provecho masónico a todos los instantes de tu vida. Para eso es preciso que utilices los menores hechos cotidianos y los incidentes comunes que te ofrece la vida diaria porque es con hechos cotidianos y sencillos que habrás de realizar fu obra masónica. Debes probarte a ti mismo lo que eres capaz de hacer con lo pequeño antes de aspirar al manejo de lo grande. No creas que por no ser rico o por no ocupar una posición preeminente no podrás practicar la masonería. Siempre tendrás la manera de ejercerla porque cuando no puedas aplicársela a los demás, podrás aplicártela a ti mismo.

Siempre habrá quien sea más necesitado que tú, o más ignorante o imperfecto. Esos nunca dejarán de haberlos, y cada vez que la vida los acerque a ti, estarás en el deber de actuar en su bien. Por más perfecta que sea una sociedad, siempre habrá en ella barrios miserables, antros de perdición, servicios públicos mal atendidos, hospitales olvidados o escuelas miserables. Siempre habrá niños sin educar, almas que consolar o débiles que amparar. Por más perfecto que seas, nunca dejarás de descubrir nuevas imperfecciones en ti. Nunca te faltarán ocasiones de ejercer la masonería. Jamás dejarás de tener trabajo masónico, y si te has hecho cargo de tu misión, la acogerás con gusto y bendecirás al Señor.

Fuente: Patín, Enrique. Guía del Aprendiz. Ciudad Trujillo (Santo Domingo), RD. 1961