jueves, 2 de abril de 2026

La educación masónica en el siglo XXI

Ponencia presentada en la reunión de academias masónicas celebrada en Cancún, México, abril del 2025 (e.·.v.·.), por el Q.·. H.·. Carlos Mora, Gran Secretario de la Gran Logia de la República Dominicana.

 

Planteamiento:

La sociedad no se encuentra en un estado de equilibrio permanente, sino que la pone en movimiento los inventos, nuevas ideas, modelos de pensamientos y formas de conductas de personas creativas que rompen la posibilidad de cualquier estado hipnótico de la misma.

Muchos de esos creadores fueron y son iniciados en la masonería especulativa en logias que nacen en la Inglaterra del siglo XVII como centros del conocimiento imbricado con un pensamiento social signado por el orden ético, en tiempos de cambio por la irrupción de ideas liberales que, como las logias, se expandieron y dieron al traste con el absolutismo.

Liberalismo cuya onda expansiva cundió en el siglo XVIII tanto en los Estados Unidos como en la Francia revolucionaria y luego, en el siglo XIX, con el movimiento emancipador en Hispanoamérica y la lucha por implantar regímenes constitucionales en la Europa que se transformaba sobre los rieles de la Revolución Industrial al tiempo que, mientras se desarrollaba un cambio urbanístico, nacía una nueva clase social: el proletariado y surgían nuevas doctrinas políticas como el marxismo y la socialdemocracia que competían con el liberalismo y el conservadurismo. En medio de aquel avance dialectico, la masonería era un faro de luz de progreso en su lucha contra la tiranía del oscurantismo y sus agentes, irradiando la luminaria sobre las bases de las columnas de la ciencia y la virtud.     

Hoy vivimos tiempos que nos retan ante la posibilidad de colocarnos en una nueva etapa de dominación dulcificada, ahora, manipulando ideas de adelanto tecnológico.

Desarrollo

La masonería especulativa nace en el siglo XVII entre ciencia, filosofía y fiebre asociativa, es el tiempo de los inicios de la Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural, en inglés: Royal Society of London, agrupación fundada alrededor del año 1660, que representaba los principios científicos de la época.

El interés por la medicina científica, geografía, antropología, física entre otras ciencias, en medio de una Inglaterra que vivía un proceso revolucionario que implantó la monarquía parlamentaria y abrió las puertas del liberalismo que serviría de zapata a la Revolución Industrial y, entre ambos, dieron al traste con el régimen feudal.

Las ideas de libertad, igualdad y fraternidad, que han sido utilizadas con objetivos loables por unos, y por otros con ideas perversas una vez que llegan al poder, cundió por la Europa y el continente Americano generando el cambio más radical vivido en toda la historia del hemisferio occidental representado en las revoluciones inglesas del siglo XVII, francesa y norteamericana del siglo XVIII  y en el XIX por la hispanoamericana y la democrática en una Europa que luchaba en la llamada «primavera de los pueblos» contra la Restauración, o sea, el predominio del absolutismo tras la derrota de los ejércitos de Napoleón.

Ese mundo de transformación radical requería de una guía moralmente purificada que procurara implantar sistemas de gobierno signados por ideas de libertad, igualdad y fraternidad, en tiempos en que muchos grupos triunfantes, sobre la base de consignas revolucionarias, lamentablemente imponían regímenes marcados por el autoritarismo.

La masonería de ese tiempo ejercía a lo interno prácticas democráticas, obviando diferencias sociales y procurando construir individualmente el templo de virtudes que coadyuve con la obra social a la Gloria del G .·.A .·.D .·.U .·.

Esos masones participaban en los clubes revolucionarios de la Europa libertaria, en las logias, las llamadas Lautaro, que promovieron la emancipación en Hispanoamérica; fueron el faro de luz en la independencia de los Estados Unidos; dieron al traste con la realeza en Francia e impusieron la monarquía parlamentaria en el Reino Unido. En todos esos procesos estuvieron presentes masones y cada cual colocó un sillar en la noble construcción de una sociedad que perseguía un orden que buscaba liquidar el tirano del absolutismo que significaba el oscurantismo y derrotar a los tiranos del atraso filosófico, científico y social.

Hoy vivimos tiempos que nos enfrentan a la posibilidad de liquidar los avances en materia de libertad logrados e incluso de colocarnos en una nueva etapa de dominación endulzada con ideas de adelantos tecnológicos.

Desde inicios del siglo XX se viene trabajando la idea de los beneficios que provendrían de las aplicaciones de las ciencias avanzadas a la biología humana. El planteamiento lo hace un movimiento cultural que tiene como objetivo transformar la condición humana mediante el desarrollo y aplicación de tecnologías que supuestamente mejoren las capacidades tanto física, como psicológicas e intelectuales, corriente denominada transhumanismo. Manejan hasta la idea de colocar un chip en el cerebro y por esta vía controlar al individuo.

La rápida transformación que estamos viviendo implica un tema ético fundamental. Los humanistas, como los masones, ponen su centro en la conservación de los sistemas naturales. Los transhumanistas consideran que buena parte de lo “natural” es un obstáculo al progreso. Los defensores del transhumanismo califican a sus críticos de ser nuevos enemigos del progreso.

Poner atención en las implicaciones éticas de la intervención tecnológica en el individuo y como toma sus decisiones es materia de una agenda de discusión compleja que implica el futuro de la humanidad.

Conclusión

El tema planteado obliga a una discusión enmarcada, insistimos, en el campo de la ética. Se acusa a los transhumanistas de elaborar una propuesta moral que propugna reducir y hasta eliminar el poder de decisión en los seres humanos. No podemos conformarnos con la manida frase: el futuro nos alcanza y si discutir e investigar sobre tendencias, por lo que la masonería no puede estar ajena ya que podemos estar a las puertas de un nuevo oscurantismo donde el pensamiento único, ajeno al pensamiento crítico, sin ideas sociales de libertad, se sustente en la inteligencia artificial colocando al colectivo al servicio de una minúscula elite.

La masonería debe estar vigilante, sus estudios y su sistema educativo alineado con la visión que siempre ha tenido el hombre de sí mismo, la cual sufrió una transformación durante el Renacimiento, tiempo de eclosión del humanismo. Otro gran cambio se generó durante la Revolución Industrial, recogiendo las ideas de la Ilustración hechas parcialmente realidad en los cambios sociales adelantados por las revoluciones de la época, acompasando el desarrollo científico con el social.

Todos los masones, formados en sus correspondientes logias, han estado presente en todos estos cambios y han aportado ideas y acciones de progreso en su tiempo y territorio.

La Masonería ha sido y es una sociedad que ha trascendido hechos históricos, aquilatándose en el tiempo y lo ha logrado sobre la base de la libertad de pensamiento, utilizando la escuadra de la razón y el compás de la comprensión, teniendo como paradigma las columnas de la ciencia y la virtud.

Hoy, frente a las amenazas de una sociedad dominada por un reducido grupo de magnates quienes intentan dominar la especie humana imponiendo tecnológicamente un nuevo feudalismo, la masonería será, como siempre, un faro de luz con su sistema educativo sobre la base de la libertad de pensamiento bajo la divisa de libertad, igualdad y fraternidad.  

Es cuánto.

SFU                                                               

Carlos Mora
 Maestro Masón

 

Publicación de la Academia de Estudios Masónicos, de la Gran Logia de la República Dominicana.