La flauta mágica de Wolfgang Amadeus Mozart no es solo una ópera, sino una alegoría masónica. La obra refleja los valores de la Ilustración y el proceso de iniciación masónica, centrándose en la búsqueda de la Sabiduría, la Verdad y la Iluminación.
Tanto Mozart como el libretista Emanuel Schikaneder pertenecían a la masonería. La ópera entera está impregnada de los ideales y la filosofía de la Orden:
El Número Tres: El tres es uno de los números simbólicos en la masonería, fundamental en la ópera. La obertura inicia con tres acordes, simbolizando los tres golpes dados a las puertas del templo.
Está escrita en Mi bemol mayor, una tonalidad con tres bemoles, y cuenta con tres damas, tres muchachos y tres pruebas para el protagonista.
La Lucha entre la Luz y la Oscuridad: La Reina de la Noche representa las fuerzas del oscurantismo, la ignorancia y la venganza. En contraste, Sarastro y los sacerdotes del Templo de la Sabiduría representan la razón, el orden y la iluminación.
Las Pruebas de Iniciación: Las pruebas que debe superar el Príncipe Tamino y posteriormente con Pamina, son una representación directa de los ritos de iniciación masónica, donde el candidato debe superar los elementos para alcanzar la perfección y el conocimiento.
Es cuanto,
S.·.F.·.U.·.
