Trazado de José Bejarano M.·.

La
Masonería tiene una gran cantidad de símbolos, siendo por definición,
eminentemente una institución simbólica, es decir que usa los símbolos como
parte integral de su forma educativa y de comprensión. A través de los tiempos
nuestra institución ha venido incorporando fundamentos de las antiguas Escuelas
filosóficas: Pitagórica, Platónica, Agnóstica, Alquimia, Juanitita, Cábala y el
Hermetismo.
Podemos agregar que la simbología Masónica se apoya en el uso de la geometría.
Debemos recordar que a través de la historia parece que Egipto fue la sede de
la geometría y hasta allí tuvo que concurrir Pitágoras para adquirir su
maestría, ya que el se había iniciado en Grecia (se dice que a la entrada de su
escuela se leía Aquí no entra quien no sea geometría), a él se le reconoce como
el más grande difusor de la geometría.
1.- El número uno, y su correspondiente el punto geométrico, representando aparentemente lo más pequeño, contiene en potencia, sin embargo, a todos los demás números y figuras. Sin él ningún otro podría tener existencia alguna. Todo número está constituido por el anterior más uno, así como toda figura geométrica nace a partir de un primer punto; o sea que éste genera a todas las demás. El Uno simboliza el Origen y el Principio único del que derivan los principios universales, y también el Destino común al que todos los seres han de retornar. Es, según la máxima hermética, "el Todo que está en Todo", es decir, el Ser Total. Aunque el punto y el uno son ya una primera afirmación (proveniente de una página en blanco o del cero o del No Ser) normalmente se los describe más bien en términos negativos, ya que representan lo indivisible, lo inmutable, es decir el motor inmóvil, padre de todo movimiento y manifestación. La meta primera de los trabajos iniciáticos es alcanzar la conciencia de Unidad.
2.- El número dos (2), designa a la primera pareja, que dividiéndose de la Unidad opone sus dos términos entre sí, al mismo tiempo que los complementa. Se dice que constituye el primer movimiento del Uno, que consiste en el acto de conocerse a Sí Mismo, produciendo una aparente polarización: el sujeto que conoce (principio activo, masculino, positivo) y el objeto conocido (pasivo o receptivo, femenino y negativo). Desde la perspectiva de la Unidad esta polarización o dualidad no existe, pues lo activo y lo pasivo (el Yang y el Yin en el extremo Oriente) contienen una energía común (Tao) que los neutraliza, complementa, sintetiza y une (ya se vislumbra aquí el tres); pero desde el punto de vista del ser manifestado, esta dualidad está presente en toda la creación: noche y día, cielo y tierra, vida y muerte, luz y oscuridad, macho y hembra, bien y mal, se encuentran en el génesis mismo del acto de la creación, y a partir de allí toda manifestación es necesariamente sexuada. Al dos se lo representa geométricamente con la línea recta:
3.- Pero como dijimos, para que la dualidad se produzca ha de haber siempre un punto central del que nace la polarización: El tres corresponde al triángulo equilátero (símbolo de la trinidad de los principios) y representa a la Unidad en tanto que ella conjuga todo par de opuestos. Las tres columnas simbólicas que sostienen la logia (Sabiduría, Fuerza y Belleza), representadas igualmente por las tres luces que dirigen nuestros trabajos (el V .·.M .·.,el P .·.V .·. y el S .·.V .·.) un triángulo equilátero es en esencia, el Delta luminoso que se encuentra en al oriente de todas las Logias Masónicas, el ojo que se halla en su centro es el símbolo de la conciencia del ser que es el primero y fundamental atributo de la realidad. Y podemos también encontrar esta ley ternaria en los tres colores primarios (azul, amarillo y rojo) de cuya combinación nacen todos los demás; en las tres primeras personas de la gramática (yo, tú, él); en las tres caras del tiempo (pasado, presente y futuro); en las tres notas musicales que componen un acorde (por ejemplo do, mi, sol,.); y en los tres reinos de la naturaleza (mineral, vegetal y animal), etc. En la dualidad cielo-tierra el tercer elemento es el hombre verdadero (el Hijo) que los une conjugando así lo material y lo espiritual. Observando nuestro alrededor encontramos representada la geometría en todos sus aspectos y aún lo más sencillo tendrá un relevante significado: ·
El ángulo en el cual dos líneas distintas parten de un único punto originario(este punto que representa el oriente o mundo de la realidad), divergiendo al prolongarse según más se alejan de su origen. El ángulo representa otra imagen característica de la dualidad. El conocimiento o progreso iniciatico, representado por la Luz Masónica, procede en sentido contrario, desde el occidente al oriente, o sea desde los extremos del ángulo hacia su origen. Las líneas paralelas, así como el punto con su movimiento directo engendra una línea recta así también los dos puntos, moviéndose en una misma dirección rectilínea, producen las dos paralelas. Otro símbolo característico de la dualidad. Dos paralelas son efectivamente los dos caminos del Norte y del Sur, que se recorre en los viajes de ida y regreso entre el occidente y oriente, y corresponden a las dos columnas en las cuales se sientan respectivamente los aprendices y los compañeros. Y el cuadrilongo que constituye el Templo Masónico esta comprendido entre esas dos paralelas, delimita respectivamente en sus extremos oriental y occidental. El triángulo rectángulo tiene una especial importancia en el simbolismo masónico, el cual es representado por la escuadra, instrumento de medida y rectificación del mundo concreto o de la realidad visible.
Mientras el triángulo equilátero muestra más bien el esfuerzo de nuestra inteligencia para relacionarse con los principios y el mundo de las causas, la escuadra indica la inteligencia racional que se limita al estudio de los fenómenos y del mundo de los efectos, representando la escuadra o regla que debe guiarnos para procedes rectamente en el estudio y la acción. .·.Los tres puntos masónicos constituyen el más simple y característico emblema del ternario. Eligiendo este símbolo juntamente con la escuadra y el compás, como distintivo de la Orden, los fundadores de la misma dieron prueba de una perspicacia y sabiduría que quienes conoce el valor oculto de las cosas nunca puede negarles. Estos tres puntos sintetizan admirablemente el Misterio de la Unidad, de la dualidad y de la Trinidad, o sea el misterio del origen de todas las cosas y de todos los seres. Mientras el punto superior corresponde al oriente y al mundo absoluto de la realidad (repito en Logia al Delta, emblema de la unidad Trinitaria), los dos puntos inferiores corresponden al occidente, o sea al mundo relativo, que es el dominio de la apariencia y en la logia a las dos columnas emblemáticas de la dualidad. Los instrumentos de medida geométrica símbolos universales de la Orden <> que juntos representan el cielo y la tierra, ambos están siempre asociados y unidos complementariamente. En el campo masónico la trinidad está formada por los tres instrumentos de medida que corresponden a las tres luces: -La plancha (plomada) o perpendicular que es el principio activo que nos impulsa a progresar según nuestras aspiraciones verticales.
-El nivel u horizontal es el principio pasivo de resistencia y persistencia que nos establece equilibradamente en nuestras aspiraciones y las hace madurar y fructificar. -La escuadra es la norma o regla que hace nuestras acciones conforme a la verdad y la virtud. Como masones el simbolismo dado por nuestra augusta institución tenemos el derecho de interpretarlo de la mejor manera que creamos conveniente.
He
dicho,
Montreal Nov.30/2002
Bibliografía:
Manual del aprendiz (Magíster)
Los Grandes iniciados (Eduardo Schure)
Historia de la Masonería (Internet varias fuentes)
Diccionario Masónico (Alec
Mellor)