Una superstición es una creencia irracional y sin pruebas científicas. Asume que ciertas acciones, objetos o circunstancias mágicas pueden cambiar nuestra suerte. Un ejemplo común es pensar que cruzarse con un gato negro trae mala suerte, o que tocar madera trae buena suerte.
En este sentido, los hechos que son catalogados de superstición son aquellos que no cuentan con una comprobación científica fehaciente. Las personas crean supersticiones para sentir control sobre cosas que no pueden explicar o predecir. Piensa en ello como una manta de seguridad para el cerebro: ayuda a calmar los nervios frente a la incertidumbre.
