La
masonería en Colombia tiene raíces profundas que se entrelazan con la historia
misma de la nación.
Su
presencia se remonta al siglo XVIII, cuando las ideas ilustradas llegaron al
continente americano encendiendo el deseo de libertad, justicia y
autodeterminación. Estas ideas encontraron eco entre los líderes
independentistas, quienes vieron en la masonería un camino de pensamiento
libre, organización y principios éticos sólidos.
Durante
las luchas por la independencia, muchos de los protagonistas —como Francisco de
Miranda, Antonio Nariño, Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander—
estuvieron influenciados directa o indirectamente por los ideales masónicos,
promoviendo valores como la libertad individual, la igualdad ante la ley y la
fraternidad entre los pueblos.