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sábado, 18 de abril de 2026

Orígenes de la Masonería Argentina

Gran Logia Argentina
 Viajeros, comerciantes, militares, intelectuales procedentes de Inglaterra, España, Francia y Portugal, difundieron las logias en América del Sur

En Buenos Aires, las primeras noticias de la hermandad se remontan a fines del siglo XVIII.

La primera logia en territorio argentino fue la “Logia Independencia”, con protocolos de autorización otorgados por la Gran Logia General Escocesa de Francia. Dicha autorización data aproximadamente de 1795 y su sola denominación acusaba en sus integrantes una concepción autonomista para las tierras americanas.

jueves, 2 de abril de 2026

Masonería y dictadura: un libro revela redes de poder, tensiones y vínculos ocultos en la Argentina

Masonería y dictadura: un libro revela redes de poder, tensiones y vínculos ocultos en la Argentina

La investigación de Gabriel Darrigran reconstruye el papel de la masonería en las décadas del 60, 70 y 80.

A partir de archivos institucionales desclasificados, el libro analiza vínculos con el poder político y militar.

También indaga en las tensiones internas y su inserción en redes internacionales durante la Guerra Fría.

No es una cita al pasar. Funciona, más bien, como una declaración de principios que sobrevuela todo el encuentro. Y también como un punto de tensión. La escena es la presentación de Masones en dictadura, la investigación de Gabriel Darrigran: historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España, investigador en el Archivo de la Guerra Civil en Salamanca y colaborador de la revista académica REHMLAC+ de la Universidad de Costa Rica. Su trabajo se apoya en una base poco frecuente: archivos institucionales desclasificados de la propia masonería argentina.

miércoles, 1 de abril de 2026

Francisco Bilbao: IV Discurso masónico


El Grande Arquitecto del Universo ha construido su templo que se llama inmensidad. La inmensidad poblada respira en su seno; y todo ser, desde el átomo hasta el Sol, son piedras inseparables del monumento sin límites que suspende en sus bóvedas los sistemas de los mundos, como un discurso de centellas, que revela un pensamiento, un sentimiento y una voluntad suprema.

A donde no alcance el telescopio, la razón alcanza; y en toda parte de la inmensidad, en todo momento de la eternidad, se ve la misma ley, la misma medida distribuyendo el movimiento, las mismas columnas sosteniendo el peso del firmamento visible, del firmamento invisible y de todos los cielos posibles que la razón proyecta más allá de los espacios.

Francisco Bilbao: III Discurso masónico


La M… desfallece entre nosotros. ¿Por qué?

¿Debe desfallecer?

¿Ha por ventura desaparecido el mal de la superficie de la tierra? –¿No hay ya miseria que aliviar, caídos que rehabilitar? ¡Ignorancia que disipar! –¿No hay ya guerras nacionales ni civiles que extinguir, que aplacar discordias, anarquías o despotismos que combatir? –¿Han desaparecido los errores fundamentales que dividen las creencias de los pueblos engendrando la separación y los odios?

–¿No hay bárbaros y salvajes que civilizar, esclavos que redimir, –multitudes ignorantes que es necesario elevar a la categoría de hombres libres? –¿Está el mundo tan uniformado en religión y política, que la verdad no necesita propaganda y sacrificios? –Y para reasumirlo todo en una palabra, –¿Resplandece el bien, o impera la virtud en la mayoría de los hombres?

Francisco Bilbao: II Discurso masónico


Nada nuevo, hermanos. –Dogmas o principios, tradiciones o esperanzas que se os enseñen, todo eso puede seros en parte conocido y tiene su origen en las ideas necesarias que nacen, con el hombre, y que la ciencia desarrolla.

Acordaos del proceder Socrático. 

–La enseñanza de Sócrates se reducía a descubrir, a ayudar, a revelar en el alma misma del discípulo, los gérmenes que el verbo eterno allí depositara, –y es así, como después esa enseñanza ha venido a ser corroborada por el texto magnífico con que San Juan abre las puertas del Evangelio: –Era la luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo. Esa luz, él mismo lo dice, era la participación de la eterna inteligencia.

Francisco Bilbao: I Discurso masónico


 Como miembro activo de la logia «Unión del Plata», y honorario de la «Amiga de los Náufragos,» creo poder interpretar los sentimientos que nos animan, en esta sesión magna, por el reconocimiento que hace de la autoridad independiente de nuestro Grande Oriente, el grande Oriente de la Francia.

Séame pues permitido, contando con vuestra indulgencia, exponer algunas ideas relativas a la Masonería, en las circunstancias actuales.

¿Debe aspirar la masonería a la dirección espiritual de la humanidad y al gobierno de los pueblos? –¿O debe tan sólo limitarse a la repetición de sus fórmulas, a iniciaciones más o menos numerosas, y a la práctica de la beneficencia?

¡No! –La masonería es algo más que la inteligencia de sus símbolos, órganos sagrados que nos ponen en comunicación con el pensamiento y el alma de las más remotas generaciones; cuando encarnaban en los signos que reverenciamos, la concepción de Dios, y de la arquitectura del universo que salió de sus manos. Si a esto sólo se limitase nuestro trabajo, seríamos una asociación de arqueólogos, pero no una sociedad que aspira a conservar, a transmitir y a desarrollar el testamento sagrado de la revelación primera y universal que estalla en toda inteligencia, para hacer germinar la virtud en todas las esferas de la vida.